• Miércoles, octubre 1, 2014

MULTICULTURALISMO, DESAFÍO ANTE LA CRISIS ACTUAL

Academia Mexicana de Ciencias
Boletín AMC/156/12
México, D.F., 31 de julio de 2012

  • La búsqueda de una estrategia para el buen vivir no es pasatiempo ocioso de los marginados, Rodolfo Stavenhagen
Rodolfo Stavenhagen aseguró que el buen vivir de los marginados deriva de tradiciones culturales y de la vida en comunidad.
Rodolfo Stavenhagen aseguró que el buen vivir de los marginados deriva de tradiciones culturales y de la vida en comunidad.
Foto: AMC
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En México ha llegado el momento de tomar en serio a la diversidad cultural, las culturas indígenas, sus saberes y experiencias; repensar el país en función de un concepto amplio y profundo del buen vivir, asegura el profesor-investigador emérito de El Colegio de México, Rodolfo Stavenhagen.

En nuestro país –agrega-, nos dicen que las reservas internacionales de petróleo están en su punto más elevado, pero éstas no han eliminado desigualdad, pobreza, desnutrición, ni la destrucción acelerada de la naturaleza, la inseguridad, delincuencia, impunidad, injusticia, el bajo nivel de la educación, ni la falta de recursos para la investigación científica.

En el documento “Multilateralismo y buen vivir, Desafíos ante la crisis actual”, Stavenhagen sostiene que desde los años setenta surgió un proceso de movilización y organización de los pueblos indígenas en distintas partes del país, que expresa su creciente descontento con la situación que sufren y por la ineficacia de las políticas gubernamentales.

En 1994, añade, se levantaron los zapatistas en Chiapas y con ellos se derrumbaron los mitos que durante tanto tiempo sostuvieron al nacionalismo revolucionario de las clases dominantes al tiempo que aumentaba el desconcierto de la población, crecía la presión por la democratización del Estado y emergían los pueblos indígenas como fuerza de poder ciudadana.

En el texto presentado en el congreso Ciencia y Humanismo, organizado por la Academia Mexicana de Ciencias (AMC) destaca que aunque la UNESCO declaró que el respeto a la diversidad cultural es un imperativo ético de nuestra época, muchos se preguntan si es posible la convivencia a largo plazo de culturas distintas.

El investigador nacional emérito, asegura que los indígenas saben que su situación objetiva ha ido empeorando y que las propias cifras que producen las dependencias oficiales señalan que en términos de desarrollo social y humano los indicadores de bienestar indígena están por debajo del promedio nacional.

Rodolfo Stavenhagen afirma que los pueblos indígenas de diversas naciones han comenzado a organizarse para resistir y construir alternativas, y en el espacio de los organismos internacionales, están vinculando sus derechos con los debates en torno al cambio climático, la biodiversidad, el manejo de los recursos hídricos, la insuficiencia alimentaria, y al financiamiento para el desarrollo y la cooperación internacional.

En ese sentido, señala que el gobierno de Bolivia puso en la agenda de la ONU la preparación de un convenio internacional sobre los derechos de la Madre Tierra, por lo que en algunas constituciones políticas de algunos estados sudamericanos ya se menciona el concepto del “buen vivir” como un objetivo de política pública y como un derecho que corresponde a los pueblos indígenas.

“El buen vivir” se presenta como algo distinto al crecimiento económico y aún al concepto más sofisticado de “desarrollo”, se deriva de las tradiciones culturales de la vida en comunidad, de la cercanía con la naturaleza, de la idea de equilibrio, armonía y bienestar colectivo, no sólo la prosperidad individual.

Stavenhagen señala que la solución a la mayoría de los problemas de la vida cotidiana se encuentra en la fortaleza que proporciona la identidad cultural compartida, la cual entre los pueblos indígenas está estrechamente vinculada a un territorio y a un espacio social específico.

La búsqueda de una estrategia para el “buen vivir”, subraya, no es un pasatiempo ocioso de los marginados, de los excluidos sociales; es el resultado de un análisis y de una crítica profunda del pensamiento dominante, impuesto por las corporaciones, los bancos, los medios de comunicación y de las políticas públicas subordinadas a estos, afirma el miembro de la AMC.

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